cebolla
La cebolla es uno de los ingredientes básicos de nuestra cocina y de muchas otras cocinas del mundo. A decir verdad, durante la época medieval, cuando el tomate todavía no había sido importado de America, los sofritos se hacían solamente con cebolla. Este ingrediente es original de Asia y se introdujo en Europa por los romanos. Desde ese momento se convirtió en la base de nuestra gastronomía.
Existen muchas variedades distintas de este bulbo de las cuales vamos a destacar unas cuantas a continuación:
Cebolla grano de oro.
Cebolla de Figueres. Es la más dulce, carnosa y crujiente de todas. Tiene la pulpa de tonos lilas y rosados.
El 90% de la cebolla es agua, aunque el resto de su composición es perfecto para resolver algunas disfunciones del organismo.
Algunos de sus atributos positivos son que potencia la actividad cerebral (ideal para los estudiantes), ayuda a controlar la diabetes, el colesterol, la bronquitis y ayuda a reducir el nivel de azúcar en la sangre.
Cuando cortamos la cebolla cruda ésta puede irritarnos los ojos y hacernos llorar. Este efecto se debe a qué, cuando la cortamos y rompemos sus células, los aminoácidos que entran en contacto con unos enzimas produciendo sulfóxido de tiopropanal, una sustancia irritante que sirve al bulbo para defenderse de los depredadores.
Os queremos dar algunas recomendaciones para aprovechar al máximo este ingrediente esencial de nuestras dietas:
Debemos guardarlas en un lugar seco, fresco y bien ventilado.
No debemos mezclar las cebollas con las patatas si las guardamos juntas en la despensa.
Al cocinarlas, si las cortamos y nos sobra un trozo, lo mejor es envolverlo en plástico y guardarlo en la nevera.
Un truco para no llorar cuando cortamos la cebolla es mojándonos las muñecas y, por supuesto, evitar tocarnos los ojos con las manos.
Para disminuir el picante de la cebolla, si la comemos cruda, pero sin perder sus valores nutritivos, la podemos poner a macerar en zumo de limón. Su gusto queda más suave.
Si cocinamos la cebolla, por ejemplo para hacer algún caldo o verdura, sus minerales se quedan en el caldo. Así pues lo podemos aprovechar para hacer estofados o arroces. Y sino, a unas malas, podemos echarlo a las plantas para que les sirva de adobo.
Si tenéis tos por la noche podéis coger una cebolla, trocearla y ponerla en un bol al lado de la cama. El efecto calmante es immediato.
Para los más jóvenes de la casa, hacer un cataplasma de arcilla y cebolla picada es un buen remedio contra el acné juvenil. Se aplica dos veces al día.
Sus valores nutricionales son los siguientes:
Energía 43 kcal
Agua 89 %
Glúcidos 7,1 %
Lípidos 0,2 %
Proteínas 1,3 %
Fibras 2,1 %
Calcio 25 mg
Magnesio 10 mg
Potasio 170 mg
Hierro 0,3 mg
Vitamina C 7 mg
Vitamina B1 0,06 mg
Vitamina B3 0,3 mg
Vitamina B6 0,14 mg
Vitamina B9 0,02 mg
Vitamina E 0,14 mg
Composición por 100 g (Aprifel)











