huevo
Los huevos se pueden cocinar de mil y una formas distintas: fritos, duros, al plato, en flan, estrellados, crema catalana y, sobretodo, en tortillas. También su utilizan para empanar carnes junto con pan rallado. El huevo está presente en todas las cocinas.
Los primeros en descubrir los este alimento fueron los romanos.
En relación con su valor nutricional, los huevos contienen vitaminas, lípidos (grasas), proteínas, hierro y colesterol.
Existen distintos tamaños comercializados en los mercados. Tamaños, formas, calibres y incluso de distintas aves, los más comunes de gallina, pato, oca o codorniz. No debemos olvidar las huevas, es decir, los huevos de los pescados, como el caviar. También los podemos encontrar de distintos colores, normalmente blancos o morenos. De todas formas, su valor nutritivo es el mismo. Los huevos son buenos para los huesos y las articulaciones.
Es un alimento de fácil digestión.
Diferenciamos las diferentes"tallas" según su peso:
XL: más de 73 g.
L: entre 63 y 73 g.
M: entre 53 y 63 g.
S: menos de 53 g.
El peso del huevo se divide de la siguiente manera:
Cáscara 10,5%
Yema 31%
Clara 58,5%
Los huevos frescos son aquellos que, según la Unión Europea, están destinados al consumo dentro de un plazo de 28 días desde que son puestos por la gallina. Los denominados extra frescos son aquellos que reducen el consumo a los 9 días desde ese mismo momento.
Es un ingrediente delicado por lo que os aconsejamos lo siguiente:
Después de comprarlos debemos guardarlos en la nevera y con la punta estrecha boca abajo para mantener intacta su estructura interna. Debemos fijarnos bien en que estén enteros, porqué si están escardados puede que contengan bacterias.
Si los queremos lavar lo tenemos que hacer justo en el momento de utilizarlos. De lo contrario perderían su cutícula protectora y se harían permeables a los microbios.
No soportan demasiado bien los cambios de temperatura, así que debemos sacarlos de la nevera un rato antes de utilizarlos.
Si los queremos guardar una vez cocinados, debemos saber que batidos se pueden congelar, mientras que cocidos se conservan 4 días en la nevera.
En relación con su consumo, una persona sana puede comer hasta 4 huevos a la semana.
Para saber si un huevo es fresco o no tan solo debemos romper la cáscara, echarlo sobre un plato y fijarnos en sus dos partes. Si es fresco la yema tendrá forma de curva y la clara será espesa a su alrededor. No están separados, por lo que el huevo conserva su agua y es fresco.











