Pizza casera de bonito y tomates secos

"Cocinar para los amigos" nos invita a hacer una pizza deliciosa de manera muy casera. Con ingredientes naturales, cocinados en casa, y respetando los tiempos de reposo, ya no tenemos excusas para no hacer pizza. Un plato que prácticamente gusta a todo el mundo por su versatilidad, y en el que los y las peques de la casa, pueden participar mentiendo las manos en la masa... Como siempre, ¡deseamos que te guste!

Tipo de cocina:

Casera, Italiana, Pizzería
Preparación 2h 40min Dedicación 20min Dificultad 2 Comensales 4

Tipo de cocina:

Casera, Italiana, Pizzería
Preparación 2h 40min Dedicación 20min
Dificultad 2 Comensales 4

Preparación

Esta receta es de nuestro amigo Josemari de Cocinar para los amigos.

Comenzamos la receta haciendo la masa:

Para ello, desmenuzamos la levadura con los dedos y la disolvemos con el agua templada. Añadimos una cucharadita de sal, removemos y dejamos reposar la mezcla unos 10 minutos.

Pasado este tiempo, en un bol grande, colocamos la harina, y le añadimos la mezcla de levadura, agua y sal. Amasamos cuidadosamente con la mano, e iremos añadiendo harina a medida que nos pida la masa hasta que hagamos una bola que se despegue con facilidad de las manos y de las paredes del bol.
Pasamos la masa a la encimera con un poco de harina y seguimos amasando. Añadimos las dos cucharadas de aceite y amasamos durante 15 minutos más. Debe quedar una masa elástica.

Hacemos una bola con la masa, la pintamos con aceite, la dejamos en el mismo recipiente donde comenzamos a amasar y la tapamos con un paño limpio. Debemos dejarla fermentar a unos 25°C aproximadamente durante dos horas (hasta que doble su volumen). Todo dependerá de la temperatura de la cocina. Si ésta es muy fría, podemos dejar el bol cerca de un radiador de la calefacción, o en un lugar templado de la casa.

Mientras fermenta nuestra masa, preparamos la salsa:

Lavamos los tomates y los despepitamos. Cortamos en trozos y reservamos.

En una cazuela con un par de cucharadas de aceite de oliva, echamos los ajos y la cebolla. Sofreímos a fuego medio-bajo hasta que la cebolla quede transparente.

Incorporamos el tomate y lo dejamos cocer 1 hora. A media cocción, sazonamos con las hierbas aromáticas y vamos removiendo de vez en cuando.
Cuando esté listo, lo pasamos por el pasapurés o la batidora. Reservamos.

Ya podemos montar nuestra pizza:

Amasamos de nuevo la masa que habrá doblado su volumen, y la dividimos en dos partes iguales (salen 2 pizzas). Estiramos la masa con el rodillo dándole el grosor que más nos guste (a más fina, más crujiente).

Ya estirada, la colocamos en el molde de pizza o la bandeja del horno, y la adaptamos bien a su forma.

Añadimos los ingredientes, el tomate, el queso mozzarella, el pimiento verde, la cebolla, el bonito desmenuzado, y finalmente los tomates secos que habremos hidratado en aceite de oliva previamente. Un poquito más de orégano para dar sabor.

Llevamos la pizza al horno precalentado a 200°-220°C, calor arriba y abajo, durante 30 minutos aproximadamente. Sabremos que la pizza está hecha si levantamos con cuidado la base y está crujiente.

¡Qué aproveche!

Ingredientes

Comentarios